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Primeros pasos para convertir tu negocio físico en un negocio online.

He pasado unas semanas digiriendo, escuchando, procesando y gestionando mis emociones (y mi conocimiento) y hoy quiero utilizar este post para hablar de las posibilidades que presentan los negocios ahora mismo. Mi intención es responder las dudas que me han planteado durante este largo mes sobre cómo digitalizar tu negocio y vender online.
Vender online

Este último mes me ha costado mucho, muchísimo, crear contenido de calidad para mi marca, para ustedes. 

Mi vida no ha cambiado demasiado. Sin embargo, la situación generada por la cuarentena y el coronavirus ha supuesto un impacto emocional y laboral del que me ha costado reponerme. La oleada de consultas cargadas de estrés e incertidumbre que he tenido que gestionar este mes, me ha llegado a colapsar emocionalmente

Durante los últimos años me he dedicado a la consultoría de negocios y a diseñar y ejecutar planes de marketing (especialmente digitales) así que, en cuanto los negocios tuvieron que cerrar sus puertas físicas, los que nos dedicamos a esto entendimos que había llegado el momento de que las empresas se digitalizaran al cien por ciento en todos los sectores. 

Este proceso es una oportunidad de negocio para mi sector ¿qué ha pasado para que el impacto fuera tan duro para mí? Pues ocurre que el disgusto, miedo y la incertidumbre de los clientes o posibles clientes que me han llamado pidiendo ayuda, han acabado por bloquearme. 

En mi negocio, la humanización siempre ha sido una prioridad. Mi negocio es noventa y ocho por ciento digital pero mi filosofía de trabajo va más allá de las pantallas; no olvidemos que las marcas están formadas por personas. Y en este momento, poner a las personas en el centro es más importante que nunca. Así que he pasado unas semanas digiriendo, escuchando, procesando y gestionando mis emociones (y mi conocimiento) y hoy quiero utilizar este post para hablar de las posibilidades que presentan los negocios ahora mismo. 

Mi intención es responder las dudas que me han planteado durante este largo mes: 

¿Qué hago si he tenido que cerrar mi tienda? ¿Cómo puedo conseguir vender online cuando mi negocio no era, en absoluto, digital? ¿Cómo puedo llegar a mi público si no puedo atenderles personalmente? Lo primero que les he dicho a quienes me han consultado es: calma y análisis. 

La mayoría, bajo la presión y el agobio de quien pasa de facturar diez mil euros al mes a facturar cero euros, quiere una solución rápida y ha optado por probar plantillas o soluciones prefabricadas sin adaptar a su negocio pero “baratas”. Incluso hay quienes  se están aprovechando de esa desesperación (en todos los sectores hay buitres) y están vendiéndoles productos como rosquillas sin ton ni son, que no les van a servir de mucho tal como están planteados.

Vaya por delante aclarar que me fío de la gente que me habla claro y es justo lo que pretendo hacer. Ser clara. Comprar cosas sin analizar lo que necesitas sale caro. 

Digitalizar tu negocio, crear un ecommerce o buscar la manera de llegar a tu público de forma digital, no es un proceso sencillo ni rápido (tampoco necesita de muchísimos meses, no te asustes) pero debes tener claro que requiere de un primer análisis que puede resultar muy básico pero es muy útil. Necesita que te preguntes: 

  • ¿Quién me ha comprado hasta ahora (edad, género, localización, costumbres…)? ¿Está este público online? ¿Dónde suele pasar el tiempo en digital? 
  • ¿Cuáles son los procesos que he utilizado para venderles hasta ahora? ¿Cómo llegaba la gente a mi tienda física? 
  • ¿Cómo percibía el público mi producto o servicios? ¿Qué hacía yo físicamente para venderles?
  • ¿Hay competencia que ya estuviera vendiendo online? ¿Dónde? ¿Cómo?
  • Y lo más importante: ¿Puedo transformar todas esas respuestas en soluciones para mi negocio?

Ahora voy a plantearte algunas opciones que puedes llevar a cabo para comenzar a transformar tu negocio hacia lo digital. No son soluciones rápidas, y si quieres hacerlo gratis (sin invertir en profesionales o invirtiendo lo mínimo posible) vas a tener que currar muchísimo y aprender muchísimo pero son soluciones reales y funcionan.

  1. Elección de canales para comunicar.

Cuando averiguas quién es tu público puedes saber dónde podrás encontrarlo. Por ejemplo en redes sociales, los más mayores (de 35 en adelante) suelen estar en Facebook (y cada vez más en Instagram, aunque aquí no mucho más de 45). Los más jóvenes de 25 a 35 suelen estar en Instagram. Los menores de 25 suelen estar en Tik Tok. En función de sus características (y no tanto de la edad) pueden estar en Twitter o Linkedin (esta última indispensable si te compran otros negocios o perfiles profesionales). Y todo el mundo, haga lo que haga, pasa en algún momento por Youtube.

Además, para poder comunicar correctamente conviene tener una página web decente. Decente no quiere decir cara y tampoco quiere decir tienda online. No todos los negocios que van a vender necesitan tener una tienda. Eso dependerá de tu público y de tus posibilidades. 

2. Procesos de venta digitales. 

Transformar la forma en que vendías no va a ser fácil, pero es necesario que trates de aterrizar todos los recursos y herramientas que solías utilizar para vender en persona (qué comunicación usabas, cómo te promocionabas, qué argumentos te servían, etc). Todo esto puede transformarse en digital pero hay que tener en cuenta que la venta o la captación de clientes online tiene su propio lenguaje y sus propios canales. Suele ser más indirecta y requerir de más pasos en persona. Sin embargo, el secreto es el mismo: confianza. La gente compra donde confía, incluso lo que sea de primera necesidad. 

Así que necesitas generar esa confianza por todos los canales disponibles. Necesitas hablar de tu producto (en un blog, en redes sociales…) a ser posible conviene que se te vea, porque las personas venden mejor que las marcas (aunque no es indispensable). Necesitas hacer saber que tu producto o servicio es útil, que sabes lo que haces, que ofreces calidad, responsabilidad o cualquiera que sean los valores de tu negocio. 

Y todo eso necesita orden y planificación. En digital se vende con diálogo. No es un folleto. No se escribe como si se escupiera. Se publica, se pregunta, se responde, se dialoga, se invita a colaborar o a interesarse con el lenguaje que cada canal tiene. Necesitas ser regular porque tu público necesita saber que estás ahí y quiere encontrarte. Así que debes saber cuándo y dónde publicas con una buena organización.

3. Producto o servicio.

Dependiendo del tipo de producto o servicio que vendas, las posibilidades son muy distintas. 

Si vendes productos físicos tendrás que buscar la manera de hacerlo llegar a la gente (contratación de reparto a domicilio ahora o desde que se pueda, creación de un punto de recogida, envío por correo…). 

Si vendes un servicio habrá que ser más creativos (sobre todo en los casos en los que no puedes darlo ahora mismo). Quizá puedas apostar por la formación o la asesoría. Es decir, si eres entrenadora o peluquero, ahora mismo no podrás ejercer, pero sí puedes vender sesiones formativas o asesorar para que tu público pueda hacerlo en casa (por ejemplo vendiendo planes de entrenamiento online o vendiendo sesiones de asesoría para cuidarse el pelo o la piel). 

El 99% de los negocios pueden digitalizarse de una u otra manera aunque a priori te parezca imposible. 

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